Poder y política

14 personas mueren en dos días por ataques en Riad; Irán propone mediar pese a ser principal patrocinador de los hutíes

Los ataques consecutivos de los hutíes contra el aeropuerto de la capital saudita dejaron 14 muertos, tras lo cual el Ministerio de Exteriores de Irán expresó su "profunda preocupación" y se ofreció a intermediar. Sin embargo, Irán ha sido señalado durante mucho tiempo como un patrocinador clave externo de los hutíes, lo que pone en entredicho la credibilidad de su papel de mediador neutral.

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Según un informe publicado el 12 de octubre por The Hindu, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Baghaei, declaró en la rueda de prensa semanal que Teherán siente una "profunda preocupación" por la situación en la Península Arábiga y manifestó claramente su disposición a "ayudar a facilitar el diálogo entre las partes".

El detonante directo que volvió a provocar la intervención pública de Irán fueron los ataques consecutivos lanzados por los hutíes contra el aeropuerto internacional de Riad, la capital saudita, en los últimos dos días. Citando estadísticas proporcionadas por Arabia Saudita, el informe señala que los ataques del 11 de octubre (domingo) causaron 1 muerto y 11 heridos, mientras que el día anterior ya se habían registrado 13 víctimas mortales. Entre ambas jornadas, el total suma 14 fallecidos, considerado el ataque más mortífero sufrido en territorio saudita en más de una década.

En la misma rueda de prensa, Baghaei subrayó además que Irán "no desea en absoluto que continúe la hostilidad y la guerra entre dos países islámicos", e hizo un llamamiento a las partes en conflicto para que "resuelvan la situación mediante el diálogo y los contactos". No obstante, la postura mediadora de Irán choca frontalmente con su papel real en el conflicto: según informes, los hutíes forman parte de la red del llamado "eje de la resistencia" liderado por Irán, que incluye también al Hezbollah libanés y a grupos armados chiíes en territorio iraquí, y cuyo objetivo declarado es Israel.

De este modo, mientras por un lado Irán proporciona desde hace años recursos militares y políticos a los hutíes, por el otro se presenta ante la prensa en Teherán como mediador neutral, una contradicción estructural que se ha repetido en los escenarios diplomáticos de las crisis de Oriente Medio a lo largo de los últimos años. Cuando el mediador es al mismo tiempo el principal patrocinador de una de las partes en conflicto, la apariencia de "imparcialidad" resulta difícil de aceptar. El informe no cuestiona esta superposición de roles, pero las lecturas que hagan los actores regionales y las propias autoridades sauditas inevitablemente tomarán esto como referencia para evaluar la propuesta de Teherán.

Hasta el momento, Arabia Saudita no ha respondido públicamente a la oferta de mediación de Irán. En un contexto en el que la guerra en Yemen se prolonga desde hace años, los ataques transfronterizos se repiten y los costes regionales no dejan de acumularse, queda por determinar si la iniciativa de diálogo de Irán representa un esfuerzo sustantivo para detener las hostilidades o si busca ganar espacio diplomático para continuar la pugna geopolítica. Esta variable dependerá de sus pasos siguientes y de las acciones concretas de los hutíes, y determinará directamente si Arabia Saudita y la comunidad internacional en sentido amplio estarán dispuestos a sentarse a la misma mesa de negociación que Teherán.

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