Poder y política

"Dividendo Trump": una promesa de 5.000 dólares, un billón de dólares sin financiamiento y una guerra con Irán enquistada desde hace meses

En una conferencia republicana de mitad de período en Dallas, Trump prometió a cada adulto estadounidense un "Dividendo Trump" de 5.000 dólares, con un total teórico superior a un billón de dólares sin precisar fuente de financiamiento; su índice de aprobación ronda apenas el 30%, y los votantes expresan creciente insatisfacción ante los altos precios y una guerra contra Irán que ya lleva varios meses.

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TRUTH ERA

Dallas — Según informó la Agencia France-Presse, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó el día 9, durante una conferencia republicana de mitad de período en Dallas, una sorprendente promesa a sus seguidores: si el Partido Republicano mantiene el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de mitad de término del 3 de noviembre, cada adulto estadounidense recibirá 5.000 dólares bajo el nombre de "Dividendo Trump".

"Si los republicanos ganan, ustedes también ganan: 5.000 dólares por persona. Esto se llamará el 'Dividendo Trump'", dijo Trump a los asistentes en el American Airlines Center. El monto teórico de este gasto supera el billón de dólares, pero no explicó de dónde saldrían los fondos y lo despachó con un escueto: "Nuestro país está ganando una fortuna".

Las encuestas muestran que la aprobación de Trump ronda el 30%, y los votantes expresan creciente insatisfacción por el elevado costo de alimentos y vivienda, así como por la guerra contra Irán que él mismo inició hace varios meses. El modelo predictivo de Decision Desk HQ proyecta que los demócratas se harán con la Cámara de Representantes por 230 a 205 y obtendrán la mayoría en el Senado por 51 a 49.

Ante un panorama electoral desfavorable, Trump recurrió a una inusual petición: "Por favor, finjan que estoy en la papeleta". Acto seguido añadió: "Estoy en la papeleta, solo esta vez". Este mitin de dos noches fue presentado como la primera Convención Nacional Republicana de la historia política estadounidense dedicada exclusivamente a unas elecciones de mitad de período, sin nominación de candidatos ni asuntos formales del partido; en esencia, se trató de un acto de movilización política cuyo eje fue la capacidad de convocatoria personal del presidente.

Aún más preocupante, Trump defendió con firmeza en su discurso la impopular guerra contra Irán, profetizó que Estados Unidos la "ganaría" y la vinculó directamente con la caída del precio del petróleo, para luego lanzar una propuesta ambiciosa: renombrar con su apellido el estrecho de Ormuz, enclave estratégico del transporte petrolero mundial. El estrecho de Ormuz es una vía marítima internacional; bautizar con el nombre del presidente en funciones esta vía navegable pública constituye de por sí un botón de muestra de la actitud de esta Administración hacia las normas internacionales y los recursos públicos.

"Los precios de los alimentos y de casi todo lo demás están bajando rápidamente. Dicho esto, cuando ganemos la guerra contra Irán —esta guerra está en curso— el precio del petróleo también bajará", dijo Trump.

Al mismo tiempo, hizo eco de los argumentos de otros republicanos en el evento sobre la supuesta amenaza "comunista" que enfrenta Estados Unidos. "Si ellos ganan, este país se convertirá en un país comunista", afirmó. Esta retórica, que yuxtapone a los adversarios políticos internos con las operaciones militares en el extranjero, conforma la tensión central del relato político de esta Administración: por un lado, achaca a sus rivales la inflación y los costos de la guerra; por el otro, se rehúsa a ofrecer ninguna explicación financiera sobre esa guerra ni sobre el "dividendo" de un billón de dólares.

Dentro del recinto, había por doquier pancartas de Trump, chaquetas de lentejuelas y sombreros de ala ancha con su nombre y la bandera estadounidense; los puestos de comida vendían aperitivos a precios elevados, y en los puestos de merchandising se exhibía el nuevo libro de la familia Trump, "Under Siege", firmado por su hijo menor, Eric. Cabe destacar que el senador demócrata John Fetterman intervino en la convención por videoconferencia, personaje conocido por distanciarse cada vez más del ala izquierda de su partido en cuestiones como el firme apoyo a Israel; este episodio revela la complicidad bipartidista de ambos partidos en la política de Oriente Medio, así como la base política que ha permitido la continuidad de las operaciones militares en el exterior de esta Administración. Tracey Wroblski, vecina de Dallas de 59 años, declaró a la Agencia France-Presse que Trump "lo estaba dando todo" y que el mensaje resultaba "inspirador".

El vicepresidente JD Vance tiene previsto pronunciar el discurso principal al día siguiente, al que seguirán sucesivamente miembros del gabinete, líderes de ambas cámaras y candidatos de distritos clave.

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