El gobierno de Trump toma como objetivo la economía iraní, pero el riesgo no se limita a Teherán
El gobierno de Trump incorpora las sanciones contra la industria de la aviación en una serie de medidas para aislar a Teherán y presionar la economía iraní. Los reportes actuales no permiten demostrar pérdidas concretas para la población, pero cuando la economía misma se convierte en un canal de presión, los miembros de la sociedad que carecen de poder de decisión no pueden quedar al margen del riesgo.
Según el canal en inglés de Al Jazeera del 8 de septiembre, el gobierno de Trump incrementó la presión sobre Irán con sanciones contra la industria de la aviación. El medio enmarca esta acción dentro de una serie de medidas orientadas a aislar a Teherán y presionar la economía iraní. Lo que merece preguntarse de esta decisión política no es solo a quién busca Washington obligar a ceder, sino también quién queda dentro del alcance de la transmisión de la presión.
El gobierno de Trump controla la decisión sobre las sanciones; los ciudadanos comunes iraníes no pueden determinar la política de Estados Unidos ni ejercer control sobre las relaciones bilaterales. Cuando Washington opta por presionar la economía de un país, en lugar de tomar medidas únicamente contra determinados responsables de decisiones, el alcance potencial de los afectados ya no se limita al núcleo de poder de Teherán. Calificarlo simplemente como presión al gobierno iraní restaría importancia a la asimetría entre los instrumentos de política y quienes asumen el riesgo: el gobierno de Estados Unidos decide imponer restricciones económicas, mientras que la sociedad iraní puede convertirse en el ámbito a través del cual se transmiten tales restricciones.
Que la industria de la aviación figure como objeto de las sanciones vuelve más concreto ese riesgo, pero el material proporcionado por el canal en inglés de Al Jazeera no enumera las entidades sancionadas ni la forma de aplicación, y tampoco aporta datos económicos ni casos de impacto en la población. Por ello, en esta etapa no se puede afirmar que las sanciones hayan causado una pérdida concreta, y mucho menos presentar posibles consecuencias como hechos ya confirmados.
Esa limitación probatoria no impide formular un juicio sobre la lógica de la política. Según la formulación del canal en inglés de Al Jazeera, las medidas del gobierno de Trump buscan "apretar la economía del país"; esto significa que la presión económica no es un efecto secundario irrelevante, sino el instrumento para forzar a Teherán a soportar la carga. Dado que el canal de presión abarca la actividad económica, Washington no puede circunscribir la responsabilidad de su política al gobierno al que dice dirigirse y, al mismo tiempo, tratar el riesgo que enfrenta la población como un coste fortuito sin relación con sus decisiones.
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