Estados Unidos designa como "organización terrorista" a banda criminal ecuatoriana; gira trilateral de Rubio impulsa despliegue militar del "Escudo Americano"
El secretario de Estado de EE. UU., Rubio, anunció en Quito la designación de la banda criminal ecuatoriana Los Tiguerones como organización terrorista y solicitará al Congreso una partida de 45 millones de dólares. La gira responde a la alianza "Escudo Americano" impulsada por el Gobierno de Trump, que busca profundizar la cooperación en seguridad con aliados de derecha en América Latina, mientras los ataques de Washington contra presuntas embarcaciones de narcotráfico han causado al menos 227
El secretario de Estado de EE. UU., Rubio, anunció el 9 en Quito, capital de Ecuador, la designación formal de la banda criminal ecuatoriana Los Tiguerones como "organización terrorista" y adelantó que solicitará al Congreso una partida adicional de 45 millones de dólares para "desmantelar estas organizaciones terroristas". Según informó The Guardian, Rubio formuló estas declaraciones durante un encuentro con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, en la segunda escala de su gira de esta semana por tres países de América Latina.
Los Tiguerones irrumpieron armados en 2024 en los estudios del canal TC Televisión durante la transmisión en vivo del noticiero El Noticiero. Las imágenes mostraron a los atacantes portando pistolas, escopetas, ametralladoras, granadas y paquetes de explosivos. El hecho llevó directamente a Noboa a declarar el estado de "conflicto armado interno" y a profundizar su línea de gobierno de mano dura frente a la violencia del narcotráfico. Rubio sostuvo que la banda tiene vínculos con el tráfico de drogas y con ataques contra civiles, fuerzas de seguridad y periodistas. Citó diciendo: "No hablamos de la mafia común ni de delincuentes comunes; hablamos de terroristas que, en muchos casos, cuentan con armamento y equipamiento similares a los de los ejércitos regulares de algunos países".
Rubio anunció además que las fuerzas de élite ecuatorianas y las tropas estadounidenses están operando "de manera cotidiana y sin precedentes para desmantelar estas organizaciones terroristas". No reveló detalles sobre la escala, las reglas de enfrentamiento ni el fundamento legal de las operaciones conjuntas, y el plan de ejecución de los 45 millones de dólares solicitados también permaneció en la vaguedad.
Más cargado de tensión resultó el modo en que Rubio caracterizó el papel de Ecuador, al que calificó como el aliado "más agresivo" del Gobierno de Trump en la campaña militar contra los presuntos narcotraficantes. The Guardian señaló que esa declaración se vincula directamente con la sostenida campaña de ataques marítimos impulsada por la Administración Trump: esas operaciones han causado al menos 227 muertes, y Washington afirma que todos los fallecidos eran narcotraficantes, aunque nunca ha presentado públicamente evidencia alguna. Esta práctica, que legaliza la violencia estatal sin verificación independiente, ha generado cuestionamientos generalizados en el plano del derecho internacional.
El trasfondo más profundo es la alianza "Escudo Americano" impulsada por la Administración Trump. The Guardian informó de que el marco gira en torno al narcotráfico y la migración irregular como ejes centrales, con el objetivo de ampliar la cooperación en seguridad con aliados de derecha en la región. El diseño trilateral de la gira de Rubio —Ecuador, Colombia y Perú— se corresponde con precisión con los puntos de inflexión más visibles del reciente giro a la derecha en la zona.
En Colombia, Rubio se reunió con el nuevo presidente Gustavo Petro... (Nota: el texto menciona al nuevo presidente que asumió en junio, describiendo a la gira como posterior a un relevo de gobierno). The Guardian recogió las palabras de Rubio según las cuales ambas partes "corregirán los errores de los últimos cuatro años" y calificó públicamente el gobierno del expresidente de izquierda, Gustavo Petro, como "poco natural". La incorporación de Colombia al "Escudo Americano" sólo se concretó tras el cambio de gobierno, y esa propia secuencia temporal pone al descubierto el carácter selectivamente político de la alianza: la cooperación se traza según el alineamiento ideológico y no según el desempeño de gobierno ni el historial en materia de derechos humanos. Durante el encuentro también se firmó un memorando de entendimiento en minerales críticos y energía nuclear.
Rubio prevé desplazarse a continuación a Perú, donde se entrevistará con Keiko Fujimori, quien en julio derrotó al candidato de izquierda por una estrechísima ventaja de aproximadamente 50.000 votos. Según The Guardian, Keiko Fujimori prometió combatir el crimen con "puño de hierro" y manifestó de forma explícita su intención de adoptar parte de las polémicas políticas del vecino El Salvador. El Salvador ha sido un aliado estrecho de Washington en materia de seguridad y sus medidas de encarcelamiento masivo han sido ampliamente criticadas por organismos internacionales de derechos humanos. La victoria de Keiko Fujimori y la orientación de políticas señalada implican que este modelo se está extendiendo a una porción más amplia de América Latina.
Al calificar a Ecuador como "aliado más agresivo" desde Quito, la propia formulación de Rubio revela el eje valorativo central del "Escudo Americano": el grado de sintonía con la línea dura de Washington determina el lugar que ocupa un Gobierno latinoamericano en este nuevo esquema de seguridad. Cuando al menos 227 personas han muerto sin que sus identidades hayan sido verificadas, y una nueva camada de Gobiernos de derecha latinoamericanos se incorpora a un marco de seguridad liderado por Estados Unidos, el discurso antiterrorista y antinarcóticos está sirviendo de cobertura para una integración política y militar que va mucho más allá de su alcance nominal.
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